El pasado 12 de julio de 2006, el Secretario
General para la Prevención de la
Contaminación y del Cambio Climático
presentó el borrador del Plan Nacional
de Asignación de Derechos de Emisión
para el periodo 2008/2012, anunciándose
en el BOE del día siguiente la
apertura de un periodo de información
pública sobre el mismo que finalizó el
5 de agosto de 2006.
El nuevo plan reconoce, si no se adoptan
medidas adicionales, una evolución
de las emisiones previstas en el
periodo 2008/2012 un 50% superior a
las del año base 1990. Este incremento
sería el resultado de un crecimiento
del 65% en los sectores no sujetos a
la Directiva de Comercio de Derechos
(llamados sectores difusos, como el
transporte y el residencial, y que son
responsables del 55% del total de las
emisiones de gases efecto invernadero
en España), y de un crecimiento del
37% de los sectores sí sujetos a la Directiva
(responsables del 45% restante
de las emisiones de gases efecto invernadero).
El Gobierno propone resolver este alejamiento
en 35 puntos porcentuales
sobre el objetivo de Kioto (emisiones
de 1990 + 15%) de la siguiente forma:
1. Reducción del crecimiento de emisiones
en los sectores difusos del 65%
al 37%, mediante planes y programas
que fomenten el ahorro y la eficiencia
en el uso de los recursos, y que modifiquen
las pautas de consumo.
2. Adquisición de créditos de carbono
por parte del Estado para los sectores
difusos: un 20% del exceso mediante
mecanismos de flexibilidad basados
en proyectos, y el 2% restante, mediante
absorción por sumideros.
3. Asignación de una cantidad de derechos
equivalente al objetivo de Kioto
(emisiones 1990 + 15%) a los sectores sí
sujetos a comercio, muy inferior a las
que se han reconocido como emisiones
previstas (1990 + 37%).
De esta forma, el Plan Nacional de Asignación
2008/2012 establece una cantidad
anual promedio de derechos igual
a 144,7 Mt CO2, lo que supone un recorte
del 16% respecto al Plan del periodo
anterior 2005/2007, y de casi el 20%
sobre la emisiones reales de 2005.
El esfuerzo requerido a los sectores
incluidos en el régimen de comercio de
derechos no se ha repartido de forma
lineal, sino que se ha hecho recaer en
el sector eléctrico. Así, la asignación
para los sectores industriales ha estado
basada en sus necesidades, lo que se
traduce en una cantidad de derechos
superior a la contemplada en el plan
anterior y superior a las emisiones
reales de 2005. Por el contrario, el
reparto de derechos al sector eléctrico
se ha realizado considerando el balance
eléctrico de la Planificación energética
2005/2011 (que ya supone la
progresiva sustitución del parque de
generación actual por ciclos combinados
y energías renovables), aplicando
a continuación un coeficiente de ajuste
del 74,6%, que supone una asignación
media anual inferior en un 43% a la
del periodo 2005/2007, e inferior en
un 54% a las emisiones reales verificadas
en 2005.
Además, el nuevo Plan de Asignación
establece un límite a nivel de instalación
para el uso de mecanismos flexibles
basados en proyectos (Mecanismos
de Desarrollo Limpio y Aplicación Conjunta);
no se podrán utilizar derechos
de esta procedencia en una cantidad
superior al 50% de la asignación de la
instalación, lo que supone una dificultad
adicional para las instalaciones del
sector eléctrico que tendrán que cubrir
parte de su déficit acudiendo al comercio
de derechos, con el consiguiente
sobrecoste sobre los procedentes de
los mecanismos flexibles.