Otoño
2006
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Ana Casino Rubio, economista nacida en Toledo y asturiana de adopción, ha desarrollado toda su actividad profesional en esta región, en diferentes sectores y campos de actividad, como Técnico de Promoción Económica en el IFR (hoy IDEPA), Directora Financiera y de Proyectos en el astillero Naval Gijón, S.A., Directora General de la Cámara de Comercio de Gijón y, desde enero de 2003, Directora Gerente del Jardín Botánico Atlántico de Gijón, S.A.

El Jardín Botánico de Gijón es un museo vegetal que recrea la flora y vegetación original de ambas orillas del Atlántico norte (la europea y la americana). Entre sus objetivos se encuentra el ofrecer a sus visitantes la interpretación de la Naturaleza de una forma dinámica, novedosa, interactiva y cercana para todo tipo de públicos e intereses, desde el más sofisticado y científico hasta el cultural y lúdico.

E&E: Desde su puesta en funcionamiento en 2003, ¿cuál ha sido la trayectoria del Jardín Botánico Atlántico?

El Botánico nació ya como un referente del tipo de museos llamados de nueva generación, que busca mostrar al ciudadano cómo acercarse a la Naturaleza, aprender de ella y preservarla. Desde su apertura en abril de 2003 se han ido realizando las más variadas actividades, cuyo número y frecuencia ha ido creciendo en el tiempo, desde Ciclos de Conferencias hasta Celebraciones de Cambios de Estación, promoviendo un importante programa educativo para escolares y profesorado, y lanzando iniciativas diversas de formación tanto para adultos como para niños, como la Escuela de Jardinería y el Pasaporte a la Naturaleza, además de los dos programas estivales que son las “Noches Mágicas del Botánico” y los conciertos de “Música con raíces”, en los que la Fundación Hidrocantábrico colabora de manera muy especial.

E&E: ¿Cuáles son sus señas de identidad?

En su vertiente estrictamente botánica, y como su nombre indica, este Botánico es un espacio especializado en la flora y vegetación del atlántico norte, tanto en su ribera europea (desde Escandinavia hasta el Mediterráneo), como en la americana (desde Canadá hasta el Caribe). Engloba más de 30.000 plantas de más de 2.000 especies diferentes que conforman la exposición actual, aunque las colecciones botánicas crecen de forma continuada con nuevas y diferentes incorporaciones. En la actualidad el Botánico está abierto en 16 de sus 25 hectáreas, cubriendo prácticamente la totalidad de la vertiente europea atlántica a falta del bioma mediteráneo y de completar ciertos espacios cantábricos, como el dunar o el ruderal de montaña, con los que ya se trabaja a nivel de proyecto botánico y paisajístico.

E&E: ¿En base a qué criterios se estructura el Jardín Botánico?

Las cuatro zonas del Botánico responden a una diferenciación de especialización de las colecciones que se recogen en cada una de ellas. En primer lugar, el Entorno Cantábrico, fiel reflejo de estas zonas cantábricas. La Factoría Vegetal recoge el intercambio e influencia mutuos entre

las dos orillas del océano. El Jardín de la Isla es un jardín histórico que data del 1870 recuperado ahora para nuestro deleite donde se exponen importantes ejemplares (de coníferas, eucaliptos, cedros y otras especies de lejano origen) y también colecciones (camelias, orientales, bulbosas, helechos o topiarias) de plantas habitualmente utilizadas en la jardinería ornamental. Por último, el Itinerario Atlántico, está organizado en torno a grandes áreas geoclimáticas, el Boreal, el Templado y el Mediterráneo, en Europa, y el Boreal, el Templado y el Tropical, en América.

E&E: ¿Qué aspectos consideran importantes en el servicio prestado por su proveedor energético?

La calidad en el suministro eléctrico (sin saltos ni discontinuidades) es un requisito ineludible para el adecuado funcionamiento y la calidad de presencia e imagen del conjunto de los circuitos que se presentan al visitante. Esta misma exigencia aparece en la celebración de actos como los espectáculos de luz y sonido que acompañan a las noches del verano en el Botánico, con conciertos y representaciones.