Ana Casino Rubio, economista nacida
en Toledo y asturiana de adopción, ha
desarrollado toda su actividad profesional
en esta región, en diferentes
sectores y campos de actividad, como
Técnico de Promoción Económica en
el IFR (hoy IDEPA), Directora Financiera
y de Proyectos en el astillero Naval
Gijón, S.A., Directora General de la
Cámara de Comercio de Gijón y, desde
enero de 2003, Directora Gerente del
Jardín Botánico Atlántico de Gijón, S.A.
El Jardín Botánico de Gijón es un museo
vegetal que recrea la flora y vegetación
original de ambas orillas del Atlántico
norte (la europea y la americana). Entre
sus objetivos se encuentra el ofrecer a
sus visitantes la interpretación de la Naturaleza
de una forma dinámica, novedosa,
interactiva y cercana para todo tipo de
públicos e intereses, desde el más sofisticado
y científico hasta el cultural y lúdico.
E&E: Desde su puesta en funcionamiento
en 2003, ¿cuál ha sido la
trayectoria del Jardín Botánico Atlántico?
El Botánico nació ya como un referente
del tipo de museos llamados de nueva
generación, que busca mostrar al ciudadano
cómo acercarse a la Naturaleza,
aprender de ella y preservarla. Desde su
apertura en abril de 2003 se han ido
realizando las más variadas actividades,
cuyo número y frecuencia ha ido creciendo
en el tiempo, desde Ciclos de Conferencias
hasta Celebraciones de Cambios
de Estación, promoviendo un importante
programa educativo para escolares y
profesorado, y lanzando iniciativas diversas
de formación tanto para adultos como
para niños, como la Escuela de Jardinería
y el Pasaporte a la Naturaleza, además
de los dos programas estivales que son
las “Noches Mágicas del Botánico” y los
conciertos de “Música con raíces”, en los
que la Fundación Hidrocantábrico colabora
de manera muy especial.

E&E: ¿Cuáles son sus señas de identidad?
En su vertiente estrictamente botánica, y
como su nombre indica, este Botánico es
un espacio especializado en la flora y
vegetación del atlántico norte, tanto en su
ribera europea (desde Escandinavia hasta
el Mediterráneo), como en la americana
(desde Canadá hasta el Caribe). Engloba
más de 30.000 plantas de más de 2.000
especies diferentes que conforman la
exposición actual, aunque las colecciones
botánicas crecen de forma continuada
con nuevas y diferentes incorporaciones.
En la actualidad el Botánico está abierto
en 16 de sus 25 hectáreas, cubriendo
prácticamente la totalidad de la vertiente
europea atlántica a falta del bioma mediteráneo
y de completar ciertos espacios
cantábricos, como el dunar o el ruderal
de montaña, con los que ya se trabaja a
nivel de proyecto botánico y paisajístico.
E&E: ¿En base a qué criterios se estructura
el Jardín Botánico?
Las cuatro zonas del Botánico responden
a una diferenciación de especialización de
las colecciones que se recogen en cada
una de ellas. En primer lugar, el Entorno
Cantábrico, fiel reflejo de estas zonas
cantábricas. La Factoría Vegetal recoge
el intercambio e influencia mutuos entre
las dos orillas del océano. El Jardín de la
Isla es un jardín histórico que data del
1870 recuperado ahora para nuestro deleite
donde se exponen importantes ejemplares
(de coníferas, eucaliptos, cedros y
otras especies de lejano origen) y también
colecciones (camelias, orientales, bulbosas,
helechos o topiarias) de plantas habitualmente
utilizadas en la jardinería
ornamental. Por último, el Itinerario Atlántico,
está organizado en torno a grandes
áreas geoclimáticas, el Boreal, el Templado
y el Mediterráneo, en Europa, y el Boreal,
el Templado y el Tropical, en América.
E&E: ¿Qué aspectos consideran importantes
en el servicio prestado por
su proveedor energético?
La calidad en el suministro eléctrico (sin
saltos ni discontinuidades) es un requisito
ineludible para el adecuado funcionamiento
y la calidad de presencia
e imagen del conjunto de los circuitos
que se presentan al visitante. Esta misma
exigencia aparece en la celebración
de actos como los espectáculos
de luz y sonido que acompañan a las
noches del verano en el Botánico, con
conciertos y representaciones.